Caminando por lejanos desiertos
en busca de mi aren,
de un oasis que "acalme" mi sed
que me indique la estrella polar en la que debo confiar.
Con amig@s en el camino se hace menos pesado el caminar hacia El lugar incierto.
En un horizonte pintado con trazo infantil
y un "olhar" confiando y sereno.
En ocasiones lo tengo todo bastante claro y camino resuelta entre las dunas.
Y en otras naufrago en el oceano de mis pensamientos
azotada por los vientos que me empujan en todas las direcciones.
Construyo metas que resultan ser espejismos
Calmo mi sed con arena yerma que hincha mi barriga y nubla mis ojos.
Seré un despojo?
Un piojo?
O sólo un chivo espiatorio de mi propia indecisión.
En estos días que amenecen llenos de estrellas,
me dejo guiar por mi querido lucero del alba
un cascabel brillante que me anima a seguir hacia delante.
Felices sueños reales.
miércoles, noviembre 14, 2007
jueves, noviembre 01, 2007
DeSenGaÑoS
En ocasiones, como la de hoy... esperamos más de los demás.
Hacemos un esfuerzo, en principio, desinteresado pero inevitablemente esperamos algo de interés de la otra parte o al menos escuchar algo más que el eco de nuestras palabras disipado en el vacio.
Como siempre digo y me esfuerzo por hacer, lo mejor es sacar la parte positiva de todo y en este caso, supongo que esta positividad radica en marcar y bosquejar los límites de los que interaccionan con nosotros y delimitarnos frente a los demás. Pues como bien reza el refrán, nuestra libertad acaba donde empieza la de los demás.
En ocasiones creo y siento que espero demasiado de los otros o de determinadas personas, tal vez espero que recorran caminos que no saben andar o quizás es tanta mi ilusión en verlos en esa senda que no sea consciente de que no desean recorrerla.
Un abrazo para mi, que hoy.... me lo merezco.
Hacemos un esfuerzo, en principio, desinteresado pero inevitablemente esperamos algo de interés de la otra parte o al menos escuchar algo más que el eco de nuestras palabras disipado en el vacio.
Como siempre digo y me esfuerzo por hacer, lo mejor es sacar la parte positiva de todo y en este caso, supongo que esta positividad radica en marcar y bosquejar los límites de los que interaccionan con nosotros y delimitarnos frente a los demás. Pues como bien reza el refrán, nuestra libertad acaba donde empieza la de los demás.
En ocasiones creo y siento que espero demasiado de los otros o de determinadas personas, tal vez espero que recorran caminos que no saben andar o quizás es tanta mi ilusión en verlos en esa senda que no sea consciente de que no desean recorrerla.
Un abrazo para mi, que hoy.... me lo merezco.
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